Pues bien, para esos momentos en que tomar algo tan frío no es la mejor idea para sus gargantas ni para su salud, estos falsos helados caseros tipo bombón helado pero hechos de bizcocho son la solución. Se trata de una merienda perfecta, divertida y casera. Cuando los hagamos en casa, los peques pueden ayudarnos a decorar los helados con granitos de colores, galletas ralladas, ralladura de chocolate…
¡¡lo que más les guste!!
¡¡lo que más les guste!!
Para el bizcocho:
- 60ml de aceite de girasol
- 110 g de azúcar blanco
- 1 huevo
- 100 g de harina
- 3/4 de cucharadita de levadura Royal (levadura química)
- 60 ml de leche
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
Preparación de los falsos helados caseros
Precalentamos el horno a 180º (160º si es con ventilador).
Colocamos nuestro molde de silicona para bombones helados (podéis comprarlos aquí) sobre una bandeja de horno (para evitar que luego al transportarla se doble).
Tamizamos la harina con la levadura química en un bol y reservamos.
Batimos el aceite con el azúcar hasta que se integren. Añadimos los huevos, uno a uno, batiendo hasta que se incorporen. Agregamos la mitad de la harina y batimos a velocidad baja hasta que se incorpore.
A continuación, añadimos la leche, mezclada con el extracto de vainilla, y volvemos a batir. Agregamos la otra mitad de la harina y batimos a velocidad baja hasta que la mezcla sea homogénea.
Repartimos la mezcla en los moldes hasta la mitad. Colocamos el palito y seguimos llenando justo hasta cubrir el palito de madera.
Tamizamos la harina con la levadura química en un bol y reservamos.
Batimos el aceite con el azúcar hasta que se integren. Añadimos los huevos, uno a uno, batiendo hasta que se incorporen. Agregamos la mitad de la harina y batimos a velocidad baja hasta que se incorpore.
A continuación, añadimos la leche, mezclada con el extracto de vainilla, y volvemos a batir. Agregamos la otra mitad de la harina y batimos a velocidad baja hasta que la mezcla sea homogénea.
Repartimos la mezcla en los moldes hasta la mitad. Colocamos el palito y seguimos llenando justo hasta cubrir el palito de madera.
Horneamos 10-15 minutos o hasta que estén doraditos y al pincharlos con un palito salga limpio. Esperamos unos cinco minutos antes de desmoldarlos. Los dejamos enfriar sobre una rejilla.
Para la cobertura:
- 1 tableta de chocolate (blanco, negro o con leche)
- Granitos de colores, trocitos de galleta, avellanas trituradas… ¡¡lo que tengáis a mano!!
- Aceite vegetal o manteca de cacao (opcional)
Derretimos el chocolate al baño maría. Si nos queda muy denso, podemos hacerlo un poco más líquido incorporando un poquito de aceite vegetal o manteca de cacao y removiendo bien.
Bañamos los bizcochos (ya fríos) en el chocolate y los giramos varias veces para que caiga el exceso.
Decoramos con los granitos de azúcar y dejamos enfriar en la nevera hasta que el chocolate se endurezca por completo (para ello podeis clavar los palitos en un poco de porexpán y enfriarlos en vertical, pero también podéis enfriarlos sobre un poco de papel de horno).
¡¡Espero que los hagáis en casa y os gusten mucho!!
Fuente: pequerecetas
Maritere Pozo.
Maritere Pozo.


